Emma Bengtsson

Emma Bengtsson se crió en una pequeña localidad de la costa oeste de Suecia y a una edad muy temprana ya mostró interés por las artes culinarias gracias a su abuela, una ávida cocinera. Su inclinación juvenil por la cocina y la repostería se convirtió en una aspiración profesional cuando se matriculó en la Escuela de Hostelería y Restauración de Estocolmo, donde se formó en todos los roles de un restaurante, desde la elaboración de platos salados a dulces, pasando por los puestos de camarera y anfitriona.